Llama que no cesa

 

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Llama que no cesa.
Fábula que derrama fragancia a madrugada.
Tu alrededor alienta mis sentidos.
Quema aquello que perturba mi razón.
Y me desliza suavemente.
Para volar en derredor.
Círculos que me aproximan a tí.
A tu esencia.
A tu boca.
Y avivas esa llama que no cesa.
Respiración furiosa que enardece el calor que asciende entre suspiros.
Latidos que acechan en la sombra convertidos en oración e imploro.
El tacto de tu piel abrasa mi deseo.
Calienta mi sangre y me hace delirar.
Balbuceo improperios insignificantes.
Grito por alcanzarte.
Porque te deseo.
Porque me afano en suspirarte.
En beber de ti.
De esa flor que en tu cuerpo nunca marchita.
Siento que estallo si mi piel no te ruega una cita.
Ese ardor que dilata mis pupilas y emborrona tu imagen en el espejo.
Ya estoy más cerca.
Piel enrojecida que avanza desesperada.
Y continúas siendo esa llama que no cesa.
Jamás he visto el frío en tu mirada.
Porque placer circunda tus manos.
Y provoca.
Éxtasis que quiero alcanzar dentro de tí.
Permíteme entrar en el último nimbo.
Y escalar peldaño a peldaño la humedad que jalona tu figura.
Anillo que engalana tu cintura.
Y que ahora me rodea y me anuda a tu aliento.
El cortejo está presto.
Tu cuerpo en actitud desafiante.
Eres llama que no cesa, mi perversa tentación.
Y tu espalda arquea en jadeos para recibirme.
Sagrario de cancela y pontón.
Dispuesto a ser profanado.
Es mi deseo interminable el que doma tu apostura.
Y me abrasas.
Incendias mi porvenir.
Y me envuelves a impulsos.
Dibujando el cadalso fugaz de la pasión.
Y me tienes a tu merced.
Febril y amarrado a tu horizonte.
Porque ya soy tuyo.
Y me gritas.
Palabras de amor y ensoñación.
Y me susurras que me deseas.
Tanto como yo a tí.
Y me exiges mas fiereza.
Aquella que anida en silencio dentro de mí.
Y me tomas las riendas como indómita criatura.
Corcel que desbocado asalta el dintel de la fantasía.
Y muerdes tu corazón.
Me hablas del infierno.
Me liberas de la diáfana cadena que me ata al pasado.
Y te apresuras a cazarme.
Y sientes que mi cuerpo se deshace en tu interior.
Luchas por mantenerme en retaguardia.
Y enlazas mis manos a las tuyas.
Posas tu fuerza en el vaivén que suscita la melodía de nuestros cuerpos al bailar acompasados.
Y me conviertes en fuego.
En ascua y ceniza en tu vientre.
En un incendio intencionado que propaga éxtasis y desenfreno.
Eres llama que no cesa.
Ese placer que nunca vuelve en solitario.
Esa templanza que arde en el viento.
Ese destino que quisiera abrazar cada vez que mis ojos ven la luz.
Qué sería de mi sin la templanza de tus besos.
Llama que no cesa.
Tú.
Mi seductor y tibio fuego…

10 Comentarios en “Llama que no cesa

  1. Susana dice:

    Uffff, que decir de lo que haces sentir con tus palabras entrelazadas…Son sentimientos a flor de piel, tus sentimientos que haces que los sintamos nuestros…. Increíble poeta, como siempre.

  2. Ana Maria dice:

    Guauuuuuu,exquisito,como siempre,que sentimientos!!!!!!!!!,traspasan la pantalla y acarician el alma.Indudablemente sos especial.

  3. Marta dice:

    Esta llama que no cesa es La Luz que mi cuerpo calienta, es el fuego que mi piel atraviesa e inunda mi alma con su fuerza. Cómo explicar todo lo que me hacen sentir tus palabras, quizás sumergirme dentro de esa llama y dejar que su calor inunde mi corazón, llenándolo de un inmenso amor. Precioso poema que engloba el más bello y puro sentimiento que una persona pueda llegar a sentir, a vivir y a compartir. Gracias Gael por dejarme descubrir un trocito más de ti, por dejarme subir a tu desván y soñar que tu mundo es real. Muakkk.

  4. Bernice dice:

    Increible, tengo poco tiempo y no leo mucho. Pero si puedo me paso y sinceramente me alegro de leer, expresa más que unos versos, tiene esencia, fuerza, vibra…Enhorabuena, Gael.

  5. cata perez dice:

    Extraordinario.
    Sentir la combinación de las letras y la música escribiendose en la propia piel

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